Intervención de Javier Lambán en rueda de prensa

celebrada en las Cortes

(2 de enero de 2015)

Para nosotros, el final de la legislatura y la siguiente etapa van a estar dominadas por un problema fundamental: la desigualdad, que es inaceptable moralmente, que es el elemento más corrosivo del sistema democrático y que resulta además ineficiente desde el punto de vista económico.

En función al posicionamiento de cada cual sobre la desigualdad, existen dos puertas de salida de la crisis:

-La que únicamente permite la salida de una minoría, como está ocurriendo ahora, dejando fuera de la recuperación a la mayoría, parados, personas con empleos miserables y clases medias abocadas a la pobreza. Es la salida del PP y aumenta la desigualdad

-La que aboga por salir todos juntos, a la vez, el mundo del trabajo y las clases medias recuperen el vigor anterior a la crisis. Es la que preconiza el PSOE, que considera necesario abrir una etapa nueva en la que prevalezca la igualdad como aspiración común básica.

Para ello, han de cumplirse tres requisitos:

Que el PSOE tenga la responsabilidad de encabezar el próximo gobierno. Yo tengo la convicción de que va ser así

Que la próxima legislatura sea tiempo de grandes pactos sociales y políticos. Yo creo que es necesario

Y que, a partir de 2015, adquiera un protagonismo de primer orden la sociedad civil. Yo creo que es imprescindible y que se va a producir.

 

Hablando ya del final de legislatura, en lo que al PP se refiere, vamos a asistir al ruido ensordecedor de su trompetería triunfal, que repetirá machaconamente tres argumentos:

2.- El PP ha conseguido la recuperación económica y la salida de la crisis. Es cierto que hay mejoría en las cifras macro. Pero debidas fundamentalmente a la bajada de precio del petróleo, a la devaluación del euro, a las medidas de Draghi para bajar la prima de riesgo y cierto relajamiento en la aplicación del plan de estabilidad por parte de Bruselas.

Pero no podemos decir lo mismo de la microeconomía. En Aragón hay más paro, más pobreza y más desigualdad que hace cuatro años. El trabajo que se crea es precario y mal pagado. Hay más personas en riesgo de exclusión. Las políticas sociales se han recortado más que en la media de las comunidades y se ha duplicado la deuda pública por encima de la media.

La mayoría tiene la impresión de que sus sacrificios no han servido para nada y que de la crisis solo han salido los que ni siquiera entraron en ella.

2.- El PP lidera la regeneración democrática. Pero el PP está deslegitimado para ello, tanto a nivel nacional (Rajoy debería haber dimitido) como autonómico, ya que Rudi ha estado toda la legislatura rechazando en las Cortes nuestras propuestas de regeneración.

Regenerar por oportunismo electoral no es regenerador sino justamente lo contrario, es caer en las viejas prácticas políticas.

3.-Alentar el miedo a Podemos para amedrentar a los ciudadanos con el fantasma de la inestabilidad y, a la vez, sugerir posibles pactos entre el PP y en PSOE. Así rebaja al PSOE como alternativa en beneficio de Podemos  y, al mismo tiempo, se presenta como única garantía de estabilidad y orden

En realidad hay una coincidencia cada vez más explícita de intereses entre PP y Podemos, que tienen más cosas en común de lo que parece, entre otras, el propósito de acabar con el PSOE a costa de lo que sea.

Frente a esta estrategia del PP, el PSOE va a construir una alternativa que suponga un cambio de rumbo seguro, sin aventuras ni rupturas drásticas. Desde 1978, dos principios han regido nuestra política: la igualdad y la lealtad constitucional.

En este momento, la igualdad, principio socialista por excelencia, se ha convertido en objetivo patriótico de primer orden. Por eso, todas nuestras políticas económicas y sociales han de ir dirigidas a ese fin, con el objetivo de la creación de empleo digno por encima de todo

Al mismo tiempo, el fortalecimiento del orden constitucional, principio patriótico esencial, se ha convertido en prioridad socialista básica. En ese sentido, hemos de advertir que el sistema de 1978 puede destruirlo o bien el inmovilismo del PP o bien el aventurerismo político de fuerzas como Podemos, que lo propone abiertamente.

                       

Por lo que se refiere a los conservadores del PP, hay que decir que ya fueron reticentes a abordar el proceso constituyente de 1978. Ante cualquier proceso de cambio o de modernización política, no pueden evitar estar a la defensiva.

 

En cuanto a Podemos, aprovechando que algunos elementos no funcionan, pretenden destruir el sistema entero. Por utilizar el conocido refrán, pretenden “tirar al niño con el agua del baño”, sin valorar el éxito global que ha supuesto el sistema surgido de la Constitución de 1978 y lo difícil que resultó crear un sistema político desde el consenso.

Sin valorar nuestra historia de los siglos XIX y XX, que alerta de los inconvenientes y de los daños producidos por las continuas rupturas constitucionales.

Sin valorar la experiencia de los países democráticos de Europa o de los propios Estados Unidos, que reforman cada cierto tiempo sus constituciones pero sin derogarlas ni poner en riesgo periódicamente su estabilidad política.

En ese sentido, la posición del PSOE está clara: nosotros nos identificamos  sin matices con el sistema político del 78, que ha supuesto un éxito sin precedentes históricos para nuestro país en términos a paz y bienestar, y, por ello, asumimos la obligación y la responsabilidad de reformar en parte la Constitución para preservar el espíritu con el que nació, de adaptarla a los nuevos tiempos para que siga siendo útil.

Como dice Matteo Renzi, “el populismo se combate con reformas audaces”  y, desde luego, nosotros estamos dispuestos a acometer esas reformas.

1.- Reformas en la Constitución, para blindar el estado de bienestar, para fortalecer política y financieramente a los municipios y para solucionar los desajustes del estado autonómico mediante su conversión en estado plenamente federal.

En ese sentido, hemos de tener claro que la España federal no será para Aragón un problema. Será una oportunidad para superar nuestro histórico déficit de presencia e influencia en la conformación de la voluntad nacional y para encontrar un nuevo encaje que esté a la altura del talento de nuestra sociedad civil, no definiéndonos contra nuestros vecinos del este y el oeste sino colaborando con ellos en beneficio de nuestra economía y nuestra cultura.

2.- Reformas de la administración autonómica y local para simplificarlas, democratizarlas, despolitizarlas y profesionalizarlas, implantando mecanismos de verificación de la eficiencia en la prestación de servicios. Hay que saber en qué se gasta cada euro y hay que gastarlo bien.

3.- Reformas de las Cortes, tanto en el sistema de elección con en su funcionamiento. Se trata de convertir al Parlamento en el centro real de la política aragonesa, sin supeditación al ejecutivo.

Se trata, en definitiva, de dar paso a una nueva política, que recupere el respeto y el afecto de los ciudadanos y que sirva para cambiar la sociedad, poniendo la economía al servicio de las personas.

Ello significa regeneración real de la política y de los políticos, basada en la ejemplaridad, en el perfeccionamiento de los mecanismos de control y en la transparencia

Significa librar a la administración de la intervención excesiva de los partidos y fortalecer la sociedad civil, el mejor control, el mejor antídoto contra la corrupción y contra los excesos del poder.

Significa, en definitiva, poner en valor a nuestros empresarios y nuestros trabajadores,  a la Universidad y al mundo de la cultura, a los investigadores y a los creadores. Ahí está la base de una economía moderna y competitiva y ahí está también la verdadera fuente de empleo de calidad y el futuro de nuestros jóvenes.

Éstas van a ser las líneas de actuación de los socialistas aragoneses en estos meses previos a las decisivas elecciones municipales y autonómicas de mayo.

Repuesta a una pregunta sobre futuras alianzas

            Cuando vayan a votar, los aragoneses sabrán qué queremos hacer y sabrán que podemos hacerlo. La gente tendrá también la seguridad de que no gobernaremos al precio de desnaturalizar  nuestro proyecto, de que no gobernaremos por tanto a cualquier precio

Eso quiere decir que no formaremos ninguna coalición de gobierno con el PP. Quiere decir que tampoco formaremos parte de “frentes populares” contra nadie.

Pero quiere decir también que propiciaremos pactos sociales y políticos amplios porque los creemos necesarios. Es más, creemos que la de 2015 ha de ser la legislatura de los pactos, sobre educación, sobre modelo económico, reforma de la administración, parlamento o nuevo modelo de país

En cuanto a la pregunta concreta de si pactaremos con Podemos, lo cierto es que, a nivel regional, hoy por hoy no sabemos quiénes son, ni qué piensan ni cuál es su proyecto para esta Comunidad. Son ellos los que tendrán que responder a esas preguntas y también a la si están dispuestos a pactar y con quien.

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articulo javier lamban

Horizontes nuevos: igualdad, regeneración y empleo

(Artículo de opinión publicado el 31/12/2014 en Heraldo de Aragón)

 

Dice Rajoy que la crisis ha pasado a la historia. Por desgracia, salvo en algunas cifras macroeconómicas, eso no es verdad. Por desgracia, es pura propaganda electoral que choca frontalmente con la realidad que perciben y sufren millones de españoles.

Veamos el caso de Aragón. Desde que gobierna la señora Rudi, hay 13.700 parados más y 26.200 ocupados menos. Miles de jóvenes aragoneses han emigrado en busca de empleo. Son 119.700 personas las que están desempleadas, con 35.000 hogares con todos sus miembros parados y más de mitad sin cobrar ninguna prestación. El 54% de los jóvenes no tienen trabajo. En otro orden de cosas, 255.000 personas están en riesgo de exclusión social, con 107.000 de ellas en estado de exclusión severa.

En definitiva, desde que gobierna la señora Rudi Aragón es más desigual y más pobre; hay más paro y menos protección social. Seguimos estando mejor que la media española, como siempre. Pero hemos empeorado a mayor velocidad que la media.

Rudi ha fracasado como impulsora de la economía: no hemos visto ni un solo proyecto nuevo y sí más paro, muchos cierres de empresas y mucha emigración de jóvenes investigadores.

Rudi ha fracasado en su gestión de las cuentas: recortando más gasto social que la media de las comunidades, ha incrementado la deuda por encima de la media.

Rudi ha renunciado a la política y ha provocado graves fracturas sociales. Se ha limitado a seguir contra viento y marea las directrices del PP de Madrid.  Sin ninguna iniciativa propia, demostrando una proverbial incapacidad para el diálogo y para el pacto, ha estado además totalmente ausente del gran debate político nacional, justo cuando España –y con ella Aragón- está jugándose su futuro como país.

En estas circunstancias, Aragón necesita un cambio de rumbo, con una nueva gobernanza basada en grandes acuerdos sociales y políticos. Aragón necesita un proyecto compartido de país encaminado hacia horizontes nuevos.

Los socialistas pensamos en Aragón como un país de hombres y mujeres libres e iguales. La desigualdad es nuestro principal problema. No solo es inadmisible moralmente. Es el elemento más corrosivo del sistema político y además es contraproducente para el buen funcionamiento de la economía.  Es prioritario por tanto combatir la pobreza y la exclusión social y reconstruir los servicios públicos de educación, sanidad y servicios sociales, pues solo así es posible asegurar la igualdad de oportunidades y la redistribución justa de la riqueza.

Pensamos en Aragón como espacio de democracia saludable y de decencia. Hay que acometer una regeneración radical de la política exigiendo ejemplaridad a los políticos e imponiendo control estricto y transparencia en la gestión pública. Hay que impulsar una reforma profunda de la administración local y autonómica, simplificándola, democratizándola, despolitizándola, profesionalizándola e implantado mecanismos de verificación de la eficiencia en la prestación de servicios. Hay que saber en qué se gasta cada euro y hay que gastarlo bien.

Pensamos en Aragón como una sociedad civil fuerte. Somos aragonesistas. Pero no justificamos nuestra razón de ser en la reclamación de derechos históricos del siglo XII. No es cuestión de reivindicar a Doña Petronila frente al catalán Ramón Berenguer. Es cuestión de poner en valor a nuestros empresarios y nuestros trabajadores,  a la Universidad y al mundo de la cultura, a los investigadores y a los creadores. Ahí está la base de una economía moderna y competitiva. Ahí está la verdadera fuente de empleo de calidad y el futuro de nuestros jóvenes. Ahí reside nuestra verdadera singularidad, en ese formidable caudal de talento aragonés que la política debe liberar e impulsar y nunca suplantar u obstaculizar.

Pensamos en Aragón como una pieza clave de la futura España federal. La unidad nacional es, para nosotros, un bien en sí misma. Declaramos con orgullo nuestro compromiso con la Constitución de 1978 y, desde ese inequívoco patriotismo, abogamos por una reforma que revitalice nuestra Carta Magna acomodándola a los nuevos tiempos. La España federal no será para Aragón un problema. Será una oportunidad para superar nuestro histórico déficit de presencia e influencia en la conformación de la voluntad nacional y para encontrar un nuevo encaje que esté a la altura del talento de nuestra sociedad civil, no definiéndonos contra nuestros vecinos del este y el oeste sino colaborando con ellos en beneficio de nuestra economía y nuestra cultura.

Aragón necesita un cambio de rumbo. Pero un cambio seguro, sin aventuras ni rupturas drásticas. Aragón necesita reformas audaces. Pero sin frentismos que fracturen a la sociedad y sí con acuerdos que la cohesionen. Convencidos de que vamos a tener la opción de encabezar el futuro gobierno de Aragón, los socialistas estamos decididos a no hacerlo, sin embargo, al precio de traicionar nuestras ideas o dejar de lado el interés general. Esa es la tarea que me ha encomendado el PSOE y a ello voy a dedicarme con entusiasmo en los próximos meses.

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